[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


La Mercería La Perla echa el cierre tras 36 años

“Estoy muy agradecida con el pueblo de Lugones, nací aquí y siempre trabajé para mis vecinos”

Publicado el 29/05/2020
El tapin La Mercería La Perla echa el cierre tras 36 años

El día 30 de mayo será el último que esté abierta la Mercería La Perla, ubicada en la Avenida de Viella número 7 en Lugones, su dueña María Elena ha decidido retirarse. “El cierre llegó porque lo hizo la edad de jubilación y también influye, aunque en menor medida, la llegada de la crisis sanitaria, ya que no es recomendable trabajar tanto de cara al público y supone una forma de evitar el contagio por coronavirus”.

La Perla además de llevar casi 40 años ofreciendo sus servicios a los lugonenses, su establecimiento es el más pequeño de la localidad, con tan solo 16 metros cuadrados que usan como tienda. “Estoy muy agradecida con el pueblo de Lugones, nací aquí y siempre trabajé para mis vecinos, a los que quiero dar las gracias de todo corazón por haber confiado en mí desde el primer día”, aseguró María Elena.

En la Mercería se llegó a atender hasta a cuatro generaciones de la misma familia y María Elena ha visto crecer desde su comercio a Lugones, tanto en número de habitantes, como en infraestructuras y servicios. La Perla se inició como mercería y lanas para labores, pero  hubo una época en la que bajó la venta de las lanas y tuvieron que adaptarse y ampliaron la oferta a ropa de bebé, con el paso de tiempo incluyeron también ropa de señora. “Viene gente de todos los sitios, como de La Fresneda o Llanera, gracias a las buenas comunicaciones de la localidad, contamos con clientes de todas las edades, ya que vienen a comprar confección mujeres mayores y ropa de bebés personas más jóvenes para ellos o para regalar”, explicó.

Muchos clientes pasaron esta semana por el local a despedirse de ellos y reconocen que es una pena que se cierre, por la historia y el arraigo que tiene en la localidad, pero consideran que llegó el momento, además animan a los vecinos a consumir en el pequeño comercio para que no se muera.