[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


Inés Möller Bustinza: “Es un honor tremendo recibir este reconocimiento, porque yo lo único que hago es mi trabajo”

Publicado el 14/03/2021
El tapin Inés Möller Bustinza: “Es un honor tremendo recibir este reconocimiento, porque yo lo único que hago es mi trabajo”

El Consejo Local de la Mujer otorgó el Premio Mujer Sierense del año 2021 a la Doctora Inés Möller Bustinza. La candidatura fue presentada por la Asociación Cultural El Observador. Möller Bustinza es médica, Jefa de Sección de Cardiología, en el Hospital Universitario San Agustín de Avilés. Destaca por su colaboración desinteresada con diferentes colectivos del Municipio de Siero, divulgando la cultura científica y la prevención de enfermedades cardiovasculares, por su compromiso con la sociedad y los más vulnerables, sin dejar atrás a nadie, ni siquiera a los colectivos invisibles del tercer mundo, implicándose en proyectos de la Salud y Educación, con la ONG Arcoíris para la Cooperación Internacional, o con ACNUR la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiado y por ser una fuente de inspiración para nuestras niñas y jóvenes del concejo por su gran esfuerzo y sacrificio dedicado a la comunidad, por su extensa trayectoria en el ámbito de la Medicina.

“Es un honor tremendo recibir este reconocimiento, porque yo lo único que hago es mi trabajo, es verdad que le pongo mucha ilusión y me gusta lo que hago. Recibir un premio cuando haces lo que haces a gusto es muy bonito y sobre todo el cariño de la gente que estoy recibiendo, me dicen que están muy contentos de que me hayan otorgado este premio”, aseguró Möller.

La Doctora fijó su residencia en La Fresneda en 1996, “yo siempre quise vivir en una casa y me atrajo de la localidad que la naturaleza está a un paso, puedes tener una parcela con jardín, además mis hijas nacieron justo en ese año y pensaba que para ellas iba a ser bonito el poder tener contacto con la naturaleza. Estamos muy contentos aquí, porque combina muy bien tener ciertas comodidades, como los comercios cerca y en muy poquito tiempo puedes llegar al monte y a mi me gusta hacer senderismo, sobre todo este año que no podías casi coger el coche para salir, te ponías las botas de monte y a salir”, apuntó.

La sierense aseguró que ha colaborado con asociaciones de diferentes ámbitos, donde ha podido dar charlas a jóvenes sobre su área cardiovascular, también en Avilés pudo hablar con la población en general, “eso es lo que a mi me gusta poder hablar de las cosas buenas, precisamente para no tener que venir a mi consulta. Una de las cosas más importantes es mantener una dieta buena como la mediterránea, que tenemos en este país que es una de las cosas que evita el que se desarrollen enfermedades y lo más importante es el ejercicio continuado, basta con caminar sencillamente media hora al día para prevenir las enfermedades cardiovasculares. Siempre digo de manera jocosa que “mando a mis pacientes a paseo””, explicó.

La Doctora asegura que las otras dos candidatas eran dignas merecedoras del reconocimiento, aunque no las conoce personalmente, “la mujer que hizo las mascarillas fue muy valiente y conozco gente que participó en la elaboración de mascarillas, además era un momento en el que no se podían comprar, y era una cosa muy importante y a avalorar. La otra mujer tiene mucho mérito, que forma parte de la Asociación Lúpicos de Asturias, es una enfermedad complicada y también se merece el premio. Por eso me quedé sorprendida cuando me dijeron que era yo”, reconoció.

Inés comentó que estudió medicina en un primer momento con la intención de colaborar con ONGs, pero finalmente nunca lo hizo de manera activa porque afirma que se dio cuenta que se puede ayudar mucho desde España, en concreto desde Asturias, “aquí los pacientes también necesitan el cariño y el apoyo, por eso nunca salí fuera aunque participó en ACNUR y cuando me piden algo no dudo en ayudar; también colaboramos en Aldeas Infantiles y tengo  apadrinada una niña en Colombia con otra ONG, siempre hay donde ayudar y nos quedamos cortos, porque aquí tenemos una vida buena y fácil, ya que en otros países hay mucha gente desfavorecida y pienso que si se puede hay que ayudar. Además, no descarto colaborar más activamente ahora que mis hijas son más mayores”, relató.

En cuanto a la pandemia, la Doctora aseguró que muchos de sus pacientes han cogido peso sencillamente porque no se atreven a salir, “mi consejo es que busquen circuitos o paseos al aire libre, asequibles para ellos y tomando las medidas de protección: mascarilla y distancia, que no dejen de salir. Además, una vez que dejan de salir les cuesta mucho más el volver a hacerlo, porque se desentrenan. La gente mayor tiene mucho miedo a la pandemia, esperamos que con las vacunas lo pierdan”, apuntó.

Inés aseguró que fue un año muy complicado, porque ha tenido que reprogramar muchas cosas, “en cardiología el covid no toca en primera línea, pero si ha habido pacientes que se han visto tocados, ha habido que reprogramar porque ha habido que adaptarse ya que nos hemos visto más relegados, porque el covid ha absorbido muchas áreas del hospital, todos los recursos se han empleado en luchar contra la pandemia, si hay una cosa aguda los recursos se destinan a ella”, afirmó.

La galardonada aseguró que a estas cuestiones profesionales se une el miedo de uno mismo, ya que en su caso lleva desde septiembre sin visitar a su madre, que vive en el País Vasco, por miedo a contagiarla, aunque ya está vacunada, lo mismo pasa con su hermana que vive en Alemania y su prima en Suecia, a las que lleva mucho tiempo sin ver.