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Germán Castaño Ramírez, de Colombia a Lugones ofreciendo su servicio como artesano del cuero

Publicado el 08/12/2020
El tapin Germán Castaño Ramírez, de Colombia a Lugones ofreciendo su servicio como artesano del cuero

Germán Castaño Ramírez lleva cuatro años viviendo en Lugones, aunque es colombiano y la primera vez que piso Asturias fue en el año 2001, pero tuvo que volver a su país junto a su madre porque aseguró que no se le arregló, pero regresó de nuevo, “entre ir y venir llevó en España unos ocho años residiendo. Siempre viví en Asturias y en Lugones me acogieron muy bien, no me puedo quejar”, apuntó.

Castaño es artesano del cuero y sobre todo a lo que más se dedica es reparar zapatos de todo tipo y a hacerlos desde cero. “Mi primer local lo abrí más cerca de la Renfe, pero desde hace dos años regento un local en la calle Rafael Sarandeses, que se llama Arteza Reparación de Calzado”, apuntó. Se dedica también a vender bolsos, carteras, zapatos a medida y cualquier producto elaborado con cuero de manera artesanal. Su especialidad son los zapatos a medida de caballero.

Germán recordó que en Colombia se casó y tuvo cinco hijos, “mi carrera profesional la comencé primero como aprendiz en una fábrica de zapatos, donde aprendí todo lo que sé. Con el tiempo y la ayuda de mi esposa montamos nuestro propio negocio, donde hacíamos y vendíamos zapatos de montaña, porque soy reparador artesano. Tuve 20 años abierto el negocio en Colombia”, afirmó.

El lugonense aseguró que en principio lo que hacía en la fábrica eran zapatos de niña y sandalias para mujeres, pero al tener su propio negocio optaron por elaborar zapatos para la montaña, “con la problemática colombiana me fui a pique completamente y debido a la situación con cinco hijos, cuatro mujeres y un hombre, una hermana mía decidió venirse para España y fueron viniendo mis hijos, una de ellas vive en Benidorm y están todos bien. Los últimos en venirnos fuimos los padres”, apuntó.

Germán comentó que él trabaja con pura piel, no trabaja nada con poli piel, porque considera que es un engaño para el cliente. Afirmó que las ventas van cambiando según las épocas y suele vender llaveros, carteras, pero su fuerte en Lugones es la reparación tanto de calzado como de chaquetas, bolsos, cremalleras siempre que sean de cuero.

La tienda está abierta de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas de lunes a viernes, aunque con la pandemia los horarios son más flexibles. “Durante el confinamiento me subí para mi piso la máquina y estuve haciendo bolsos, sandalias, carteras y llaveros, para tener de stock en la tienda. También estuve reparando los encargos que tenía”, narró.

“La venta es muy lenta en Lugones, pero tengo un hijo al que yo enseñé y el regenta una tienda que lleva el mismo nombre en Oviedo, en la calle Covadonga. Es cierto que desde que salimos del confinamiento la gente no está comprando nada, ha optado más por arreglar lo que ya tiene, están desmotivados porque ha bajado mucho el trabajo, ahora mismo solo sacas para los gastos y medio comer”, concluyó.