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Fermín Riaño es conocedor de la gran labor que se realiza en la parroquia y uno de sus retos es ir reparando la iglesia de San Pedro

Publicado el 21/11/2020
El tapin Fermín Riaño es conocedor de la gran labor que se realiza en la parroquia y uno de sus retos es ir reparando la iglesia de San PedroEl sacerdote y misionero, Fermín Riaño.

El sacerdote avilesino y misionero, Fermín Riaño, tomó posesión oficial de su cargo como nuevo sacerdote de la Unidad Pastoral de Pola de Siero de manos del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Además, ya oficiado sus primeras misas en los templos de la Unidad. El cura estuvo tres décadas como misionero en Udon Thani (Tailandia), en la frontera con Laos y Camboya, su vuelta a España tuvo lugar a finales del 2019, en este momento sustituye a Juan Manuel Hevia, que estuvo en la parroquia sierense los últimos cuatro años.

Riaño se encarga de doce parroquias y a ello se une el Asilo de Ancianos de Pola de Siero, que antes tenía capellán, pero ahora será su responsabilidad, pero comparte las parroquias con los sacerdotes, Sergio y Tito. En cuanto a Peñalosa están viendo si el sacerdote les puede seguir echando una mano, pero por la falta de sacerdotes no lo saben.

El cura quiso en su primera homilía expresar su agradecimiento a los feligreses y vecinos de Pola, porque considera que desde el primer momento le han acogido muy bien, “desde el 3 de septiembre que se anunció que venía para aquí recibí llamadas y por eso quiero agradecérselo. Es cierto que Pola es una localidad que desde siempre ha acogido muy bien a la gente, porque es un lugar de paso y de estancia. También quiero transmitir el mensaje y el deseo de paz, porque es tiempo de pandemia y de inseguridades vitales. Además, la intranquilidad ha llegado al corazón de todos y qué pasará mañana, por eso considero fundamental la paz y el vivirla en el corazón. La iglesia lo está ofreciendo a todo el mundo, creo que esto va ligado con el acoger a la gente y vernos unos y otros. Necesitamos salir de esta todos juntos”, afirmó.

En cuanto a los retos que afronta en la nueva parroquia aseguró que lo esencial es mirar y escuchar a la gente para saber como es el trabajo y la vida diaria de sus feligreses, “retos hay bastantes teniendo los ojos y los oídos abiertos hacía los otros y quizá la mascarilla me ayude a escuchar y leer la vista de las personas. La parroquia tiene mucha vida, un ejemplo es Cáritas con su trabajo con los transeúntes y la gente necesitada de las parroquias; también están los scouts y el mundo infantil y juvenil es importantes; así como el trabajo de catequesis; también se que está Acción católica trabajando y el verano pasado cuando llegué fui al campamento y sigo perteneciendo a Acción Católica, que es el movimiento que la iglesia tiene oficialmente para el laicado general abierta a todos, es una acción que llevamos todos los católicos juntos formándonos y trabajando”, aseguró.

Riaño confesó que sin el Consejo Pastoral de la parroquia poco puede hacer uno y aseguró que se está pensando cómo conservar y reparar la Iglesia de San Pedro, “es un templo que tiene muchos años y se me ha informado de que haría falta iniciar un proyecto de reparación de la techumbre y se podrá ir haciendo poco a poco”, afirmó.

El cura no quiso olvidarse del grupo de misiones, del que confesó que sabe de primera mano que trabaja muy bien, apoya al misionero local y eso considera que debe continuar. “He vivido y vivo la vocación de misionero, de la ayuda que se recibe desde las parroquias allí y cuando se vuelve, además estamos en el mes de octubre, que es el de las misiones y después nos vendrá el domunt”, apuntó.

A los vecinos de la Pola, después de su vivencia como misionero, les quiere trasmitir el ánimo y la fe que se experimenta en las misiones, aun siendo pocas personas las que están allí, “allí éramos pocos, pero hemos trabajado con personas enfermas de lepra o sida, además del trabajo de desarrollo, porque es como la mostaza, de semilla pones un poco y después se multiplica y eso lo he visto. Hay que dar las gracias a la gente que nos ha apoyado desde aquí, porque allí en las misiones significa muchísimo y a lo mejor aquí hace falta renovar la experiencia de que desde lo pequeño surge vida y en abundancia para todo el mundo”, explicó.