[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


La Pola celebra los Güevos Pintos desde los balcones y ventanas

Juan Manuel Hevia, párroco de La Pola: “Esto nos enseña que todos somos dependientes unos de otros, nadie se salva sólo aquí ni en la otra esquina del mundo”

Publicado el 14/04/2020
El tapin La Pola celebra los Güevos Pintos desde los balcones y ventanas

Los vecinos de la Pola decidieron engalanar sus balcones y ventanas con banderines de Asturias y globos de colores, para celebrar de este modo tan particular los Güevos Pintos, ya que el decreto del estado de alarma impide por el momento las aglomeraciones y el tránsito de personas por los espacios públicos. También las redes sociales se llenaron de Güevos y sobre todo de personas vestidas con el traje tradicional, que es su forma de celebrar de manera virtual la fiesta.

Además el párroco, José Manuel Hevia, grabó la tradicional bendición en asturiano, desde la sala de junta del Ayuntamiento de Siero, acompañado del alcalde de Siero, Ángel García, y el presidente de la Sociedad de Festejos de Pola, Jenaro Soto, que fue colgada a las 12 horas en la web del periódico El Tapín, donde reconoce que este año el martes de Güevos Pintos es algo diferente y que no están para celebraciones viendo como mueren personas y los sanitarios se juegan la vida, como el resto de trabajadores de los servicios esenciales (fuerzas de seguridad, protección civil, trabajadores de supermercados, farmacéuticos, limpiadores, el personal de limpieza, transportistas y el sector primario, entre otros).

“Os pido apertura de mentes, no ser mentecatos cerrados de mollera, y dejar de lado todas las discusiones sobre el origen de esto y sobre la presencia del cura de la Pola o sobre el lugar donde realizó, no es día ni tiempo para nada de ello”, aconsejó. Hevia aseguró que a lo que está por venir se va a tener que hacer frente de manera conjunta entre todos, tras esta crisis sanitaria y económica.

“Esto nos enseña que todos somos dependientes unos de otros, nadie se salva sólo aquí ni en la otra esquina del mundo. Nada ni nadie puede volver a ser como antes, todos tomamos nota de todo lo que nos llega como gesto de verdad, de bondad y de justicia. Esperamos que esta crisis y lo que está por venir, que nos bajó de nuestras comodidades, de las falsas seguridades y nos despertó de nuestro sueño nos haga pensar en el fondo del sentido de la vida”, apuntó.

 El sacerdote aseguró que es tiempo de cambio, de búsqueda y sobre todo de esperanza para buscar un mundo nuevo, donde nadie se quede atrás, y espera que los responsables de buscar las soluciones lo hagan por el bien común.