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Elvira Fernández y Aurorina Menéndez fueron homenajeadas por la Asociación de Vecinos de la Parroquia de Argüelles

Publicado el 15/12/2019
El tapin Elvira Fernández y Aurorina Menéndez fueron homenajeadas por la Asociación de Vecinos de la Parroquia de Argüelles

El domingo 15 de diciembre la Asociación de Vecinos de la Parroquia de Argüelles celebró su XIV Comida de Hermandad para todos los vecinos. Pero antes se realizó una misa en la iglesia parroquial, dedicada a las personas socias que han fallecido, y después se trasladaron al Restaurante El Asador de Abel. Acudieron a la comida 40 vecinos.

Este año las homenajeadas por el colectivo fueron Elvira Fernández y Aurorina Menéndez, que estuvieron acompañadas de sus familiares y vecinos, para recibir la placa conmemorativa y la Cruz de la Victoria donada por Caja Rural. Ambas homenajeadas son amigas incluso van a jugar juntas a la lotería, pasean y en casa de una de ellas juegan al parchís y meriendan las tardes de lluvia. Se mostraron muy contentas y Aurorina confesó muy emocionada que para ella ese evento era muy importante, porque no pudo celebrar sus Bodas de Oro al faltar un hermano.

Aurorina Menéndez nació en la Sierra de Granda, y allí fue a la escuela junto a sus dos hermanas y su hermano. Años más tarde tuvo que irse a vivir a Cerdeno, a casa de su “Güela” y para que no dejara de estudia, fue a la escuela en La Tenderina. Hizo la Primera Comunión en la iglesia de San Julián de los Prados.

Años más tarde, volvió a La Sierra, donde empezó a trabajar en casa de sus padres, que tenían un lagar de sidra al que llevaban, para pisar, manzana de Argüelles; José el de Cotorbán, Manolo el de Gloria y Nico el de Guillermo. Su familia fue, como les dicen ahora, “emprendedores”, porque las primeras espichas que se hicieron en Asturias fueron en su casa.

Como a las chicas de su edad, A Aurorina le gustaba ir a las fiestas de prado que se celebraban en los alrededores, pero como tenía que trabajar, fueron pocas las ocasiones. Pero en una de esas ocasiones en las que salía con su hermana mayor y alguna otra amiga, conoció en un baile de Granda a Manolo. Después de cortejar un año y medio decidieron casarse, celebrar la comida en La Gruta e ir de Luna de Miel a Gijón.

Después de casada se trasladó a Argüelles, donde vivió con sus suegros y una cuñada, Lola la del tranquilo. Allí siguió trabajando en la casería de Manolo y en el año 1980 ya vendió les fabes a dos mil pesetas el kilo.

Aurorina iba a misa los domingos y después iba a casa de Jesusón a tomar sidra, mientras Manolo estaba en el bar, ella pasaba a la cocina con Rosina que miraba como jugaba al parchís con Sarita de la de Amparo Ceis, Lola la tranquila y Josefa Infiesta.

Cuando Jesusón y Rosina lo dejaron, alquilaron el bar a Parrondo y Lola, así que em octubre, comían allí el desarme con América la de Cesarón. También allí, empezó a jugar, al salir de misa a la baraja con Paulina, Maruja La Carola y Rosario la de Lena. Pasar, lo pasaban bomba. Iba a muchas excursiones y todos los miércoles a jugar a la lotería, primero al salón parroquial y ahora a la escuela. Tuvieron dos hijos, Severino y Manolín, que les dieron dos nietos y una nieta y además un biznieto.

Elvira Fernández nació hace 81 años en Figal, Raneces, en Grado. Tuvo 8 hermanos, cuando no estaba en la escuela de Pando, iba a lindas las vacas, pues era de familia ganadera. Con 18 años empezó a salir a las fiestas de los alrededores con las amigas y conoció al que sería su marido con los 22 años cumplidos. Se casaron después de cortejar 2 largos años.

La misa fue en la iglesia del pueblo y la comida debajo del hórreo de casa de sus hermanos y tíos. Vivió en Mieres y cuando su marido lo trasladaron a Ensidesa se fueron a vivir a Gijón, Hace 14 años que se trasladó a vivir a casa de su hija en Argüelles para cuidar de su nieto Damián. Aunque también sigue viviendo en Gijón.