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El coste de la independencia

Publicado el 08/11/2019

Un año más y van 28, que la Resolución de condena al bloqueo estadounidense a Cuba es aplastante. 187 países a favor, 3 en contra (EE.UU., Israel y Brasil) y 2 abstenciones (Colombia y Ucrania ).

Una victoria para el pueblo cubano que ha tenido, que enfrentar 59 años de criminal bloqueo.

Sin embargo el antidemocrático funcionamiento de la ONU sometido a veto por las grandes potencias EE.UU,. China, Rusia, Francia y Reino Unido, impide el levantamiento del mismo y que a tanto castigo está sometiendo a la población cubana.

Tras el triunfo de la revolución en 1959 y su orientación socialista, las actividades contrarevolucionarias tuvieron todos los escenarios posibles. Desde agresiones militares, invasión a Bahía Cochinos, espionaje, financiación a la Contra, sabotajes, guerras bastereo- lógicas , etc. hasta la aprobación de la famosa Ley Helms Burton que rompe toda relación comercial de productos norteamericanos con la isla, con la única intención de rendir al pueblo cubano y someterlo.

Ésta política de agresión contrasta con uno de los principales fundamentales de NN.UU., como son el respeto a la soberanía de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos ni intervención y la libertad de comercio y navegación internacionales.

Estos principios contrastan no sólo con las prácticas diarias del gobierno de EE,UU., sino que más allá, tratan de aplicar con carácter extraterritorial esas medidas al sancionar a terceros países que comercien con Cuba y que sanciona la propia Asamblea General de Naciones Unidas cuando en su Resolución 2625, de 24 de octubre de 1970, del XXV Periodo de Sesiones declara: “ningún Estado puede aplicar o fomentar el uso de medidas económicas, políticas o de cualquier otra índole para coaccionar a otros Estado, a fin de lograr que subordine el ejercicio de sus derechos soberanos y obtener él ventajas de cualquier otro. Todo Estado tiene el derecho inalienable de elegir su sistema político, económico, social y cultural sin injerencia en ninguna forma por parte de ningún otro Estado”.

Pese a este pronunciamiento, el bloqueo genocida contra Cuba ha estado permanente todas estas décadas, salvando el corto espacio de tiempo del mandato de Barack Obama que en su visita a la Isla en 2015 reconoció que el aislamiento a que había sido sometida Cuba, “solo hace daño al pueblo cubano”.

Con el Presidente Trump, incluso se han endurecido las medidas impidiendo el atraque de cruceros, visita de ciudadanos norteamericanos, envío de divisas, inversiones de empresarios etc. en una carrera loca de dominio del mundo.

Más allá aún, empresas y entidades diversas norteamericanas y extranjeras han sido sancionadas con multas millonarias por mantener negocios en Cuba o comerciar con productos de origen norteamericano por no cumplir con las regulaciones impuestas.

Resulta curioso que pese al brutal y criminal bloqueo, Cuba no solo haya resistido, sino que no duda enviar médicos y maestros a terceros países y que en Cuba miles de latinos y de otros países puedan formarse profesionalmente.

La pregunta que hemos de hacernos ahora es. ¿“Para que sirven las NN.UU.”, si el derecho a veto permite dejar sin efecto esta abrumadora mayoría contra el bloqueo?